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Corre Por Tu Sueño

La vida siempre te llevará a retos que muchas veces piensas que no puedes alcanzar.

Si puedes ver hacia donde te diriges (visión) no importa las situaciones adversas que puedas enfrentar, tu fe provocará tu exito. La capacidad de cambiar tu mundo es tan grande como las fuerzas que tengas de hacerlo, aunque otros no entiendan el tiempo oportuno de tu bendición. Aunque otros no lo vean en el momento en que tu lo ves, no sueltes tu sueño, soló corre.

La Biblia registra una historia de un joven que le servía al rey y salió con su jefe de soldados a la batalla. Allí, en medio de la lucha, mataron al hijo del rey David y el se encuentra con la responsabilidad de ir y notificar al rey lo que había ocurrido.

“Y Ahimaas, hijo de Sadoc, dijo: “Te ruego que me dejes correr y llevar las noticias al rey de que el Señor lo ha liberado[s] de la mano de sus enemigos. Pero Joab le dijo: “Tú no eres el hombre para llevar hoy las noticias; las llevarás otro día. No llevarás noticias hoy, porque el hijo del rey ha muerto.” 2 Samuel 18:19-20 (NBLH)

Cuando decidimos comenzar a alcanzar el destino de Dios para nuestras vidas, siempre nos vamos a encontrar con enemigos que intentarán retrasarnos, desalentarnos o detenernos. Los enemigos de tus sueños pueden ser los mismos que enfrentó este joven al determinar cumplir su misión. Recorramos juntos y analicemos un poco lo que hizo que este joven llegara.

Lo primero que vemos en él es su compromiso serio y firme con su deber como soldado fiel, servidor al rey.  Tu compromiso y fidelidad con tu llamado, con tu negocio, con tu familia, con tu futuro, con tu ministerio, con tus sueños deben ser en ti una decisión firme y determinante, no importando lo que ocurra o lo que se oponga. Tu fidelidad a Dios debe estar por encima de cualquier llamado que pueda hacerte el mundo a través de una oferta de trabajo, consejo de un amigo o amiga, presión social, dinero, fama o cualquier ofrecimiento que vaya en contra de tu amor por Dios.

 “Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa.” Hebreos 10:23 (NTV)

Tu compromiso también debe ser contigo mismo para no ceder o permitir que nadie influya en lo que has determinado alcanzar y poseer para ti y los tuyos.  Tu compromiso siempre debe ser de enfocarte y correr con tu sueño para poseer lo que es tuyo y cumplir con tu misión.

La historia de este joven llamado Ahimaas continúa: “Y Joab dijo a un etíope: Ve tú, y di al rey lo que has visto. Y el etíope hizo reverencia ante Joab, y corrió.
Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: Sea como fuere, yo correré ahora tras el etíope. 2Samuel 18:21-22( RV1960)

Lo segundo que resalta de la actitud de este joven es que no se intimida cuando otro toma su posición o esté haciendo lo mismo. Él dijo, “corro y llego,” no se enfadó ni se amedrentó al pensar que otro podría usurpar su lugar. Debes asumir una actitud de seguridad y confianza en ti mismo sabiendo que nadie más podrá realizar la tarea que te corresponde porque tú posees lo necesario para llegar.  No puedes esperar que otros crean en ti si tú mismo no crees en ti.  Tu coraje y tu empeño en saber quien eres y que tienes la confianza en ti mismo para ganar te darán la ventaja contra tu adversario. Debes siempre demostrar que eres la persona mejor cualificada para obtener los mejores resultados.

Debes aprender de este joven, aunque su jefe no cree que él es la persona correcta para  ir a llevarle la noticia al rey y a su vez asigna a otro para la misión, el no suelta su visión ni se rinde porque otro se le adelantó, sino que dice, “yo llegaré primero, correré.” Declara hoy en tu vida, “Yo llegaré primero, correré tras mis sueños”.

La convicción de que eres tú la persona asignada para esa tarea te lleva a la excelencia y eso te hará distinguirte por sobre los demás.  Él sabía que tenía una misión que hacer y no se rindió al mínimo obstáculo o impedimento sino que se esforzó por ser el número uno en la carrera.

La historia continua, “Y Joab dijo: Hijo mío, ¿para qué has de correr tú, si no recibirás premio por las nuevas?  Mas él respondió: Sea como fuere, yo correré. Entonces le dijo: Corre. Corrió, pues, Ahimaas por el camino de la llanura, y pasó delante del etíope. 2 Samuel 18:23 (RV1960)

Trataron de desalentar al soldado fiel, diciéndole, “no vayas porque no te darán premio por eso.” Pero el soldado tiene la actitud correcta, reconoce que es su deber llegar hasta el rey. Tienes que saber que cada vez que Dios te da una palabra, Satanás te va a dar otra opuesta.

Si Ahimaas llega a prestar atención a las palabras de Joab, no hubiese llegado primero.  Siempre habrá voces que trataran de debilitar tu fe por lo que has creído para que no llegues a lograr tus objetivos trazados. Tu mayor enemigo es la persona que alimenta tus dudas.  Si dejas atraparte por la critica o por las palabras negativas que oyes a tu alrededor nunca  llegaras a romper la cinta de la recta final que dice “Ganador.” Siempre habrá gente que trataran de persuadirte a que abandones tu sueño, pero recuerda, tu mayor amigo es aquel que sopla vida sobre tu fe. No permitas que las palabras de nadie cancelen el sueño que Dios tiene para ti.

El pastor de una de las iglesia mas próspera y creciente de Latinoamérica, Cash Luna, dice, “Dios va derramar bendiciones tan radicales, como sean las personas. Donde Él encuentra personas definidas, ahí Él define su voluntad, porque sabe que puede contar con ellas en todo tiempo.”

Hoy te invito a que corras.  Corre por tu sueño, por tu casa, por tu visión, por lo que te pertenece. No hay desaliento que te detenga, no hay palabras negativas que te atrasen, no hay persona alguna que te llene de temor, cree en el poder de Dios que te ha llamado en este día a correr.  Recuerda la fuente de tu visión es Dios. ¡No te des por vencido! Dios está de tu lado, el enemigo quiso desanimarte, tienes la victoria, corre.

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