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No Menosprecies Los Pequeños Comienzos

“Aquellos que no tomaron en serio los pequeños comienzos, ahora se alegrarán viendo a Zorobabel terminar las obras.” Zacarías 4:10, DHH

Cuando decidimos realizar nuevos proyectos o sueños muchas veces nos desanimamos con solo pensar en el pequeño comienzo. Cometemos el error de detenernos con solo pensar el poco valor que pueda tener ese primer nivel o los primeros pasos. A veces somos ambiciosos y muy desesperados al querer pensar que de repente y con poco esfuerzo podemos obtener los grandes éxitos. Sin embargo, a través del análisis bíblico vemos la belleza que tiene todo pequeño comienzo y podrás disfrutar la etapa de construcción.

En la Biblia encontramos la historia del pueblo de Dios, llamado Israel, que tuvo unos años de gloria con la hermosa construcción del Tabernáculo hecho por Salomón en Jerusalén. Aquel lugar gozó de un tiempo de presencia de Dios y con una hermosura y valor incalculable lo cual se convirtió en una arquitectura única que representaba al Pueblo de Israel.) “Los sacerdotes no podían entrar en el templo del Señor porque la gloriosa presencia del Señor lo llenaba.” 2 Crónicas 7:2(NTV

La historia de este pueblo continúa en movimiento y de repente a causa de la rebeldía y del pueblo darle la espalda a Dios, son atacados por el pueblo Babilónico y se convierten en esclavos de ellos. La hermosura del templo desaparece porque la ciudad de Jerusalén quedó destruida. Los años pasan y el clamor del pueblo sube cuando Dios levanta a un Josué como Sacerdote y a Zorobabel como rey para que fueran y construyeran nuevamente el templo y la ciudad. Pero el poco valor que ellos le dieron a ese pequeño comienzo trajo desánimo al comparar la gloria y belleza del templo anterior con el comienzo de uno nuevo. Se quedaron detenidos en la gloria pasada y no quisieron esforzarse para construir uno nuevo.

Quizás tienes por delante nuevos proyectos o sueños que deseas emprender, pero no puedes compararte con la gloria o éxitos que otros ya hayan obtenido porque te traerá desánimo y desgaste emocional aún antes de haber comenzado.

Tienes que ser paciente, firme y determinado y dar el primer paso tomando la decisión de poner la primera piedra de construcción para lo tuyo. Debes pensar que aquellos que ya son más grande o ya tienen lo que tu deseas obtener en el futuro, como una casa más grande, un carro más lujoso, un mejor salario, un negocio, un diploma, una iglesia más grande, una familia más numerosa o más estable que la tuya o todo lo que aspires con un ojo de grandeza, debes pensar que ya ellos caminaron por ese camino y decidieron no amilanarse y escribir su propia historia.

Alguien dijo, que a veces la gente ve la gloria pero no conoce la historia, admiran el éxito obtenido de muchos pero no conocen que detrás hay unas experiencias vividas que solo se ganan con los pequeños escalones hasta llegar a la cima. ¡Qué verdad más grande! Esta es la oportunidad de abrir tu propio libro y comenzar a escribir de tus caídas y de tus levantadas, de tus errores y de tus aprendizajes. Otórgate la oportunidad, que como estás comenzando no demandarán tanto de ti, que si te pasara una vez ya obtienes cierto nivel de éxito o camino andado.

Cuando continuamos la historia del pueblo de Israel con Zorobabel y Josué como líderes al frente de ellos, la obra se detuvo, pero Dios les anima y les dice a través de su profeta Zacarias, “Aquellos que no tomaron en serio los pequeños comienzos, ahora se alegrarán viendo a Zorobabel terminar las obras.” Zacarías 4:10 DHH
Debes entender que cuando tengas una idea o proyecto por comenzar, no pierdas tu tiempo y esfuerzo al intentar que la gente lo entienda. Seguramente no lo entenderán. Muchas veces lo único que oirás son comentarios negativos. No todos se animarán al ver tu comienzo, pero debe animarte el saber que Dios bendice lo pequeño para construir cosas mayores en tu vida. Él estará animándote en cada paso del proceso para que puedas brillar y llegar a obtener cada cosa que has deseado.

No te detengas, disfruta cada momento en la medida en que entiendas que estas en un nivel inferior al que sueñas. No pierdas el valor y la esencia maravillosa del amor y la paz que puedes encontrar, que quizás en los grandes palacios no lo hay. Ríete dentro de tu pequeño auto con colores singulares, quizás con formas particulares por el uso o las pequeñas abolladuras de la vida, pero toca la bocina con fuerza, puedes moverte de un lugar a otro y quizás disfrutar del rico aroma del campo, algún día llegara ese auto grande pero en el pequeño también puedes lucir bien, reír y oír buena música.

Aprende a bendecir, nada comienza grande. Dios utilizó pequeñas cosas para hacer cosas grandes. Con una vara en las manos de un gran Moisés, dividió un mar rojo, con una pequeña piedra en las manos de un pequeño David, derrumbó un gigante. Ellos no se enfocaron en lo pequeño sino en lo poderoso que era Dios para convertir lo insignificante en una arma poderosa. Piensa en esto, si le hubieras dicho a alguien hace cientos de años atrás de que era posible que el hombre pisara la superficie de la luna, ellos se reirían y pensarían que eras loco, pero hoy tú conoces que alguien comenzó el proyecto hasta llegar a la luna. Alguien no se paro, alguien no se desanimó del primer intento fallido, simplemente creyó que era posible algún día. John C. Maxwell dijo: “Su misión es cada día ser mejor de lo que fue ayer, y eso lo consigue enfocándose en lo que puede hacer hoy para mejorar y crecer.”

Un día Jesús estaba enseñando a los discípulos y les dijo: Mateo 25:23 DHH “Muy bien, eres un empleado bueno y fiel; ya que fuiste fiel en lo poco, te pondré a cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo.”

Aquellos que sólo sueñan con llegar a una meta sin trabajar duro y saber que deben esperar un tiempo para dejar crecer esa semilla de grandeza dentro de ellos terminan decepcionados y desilusionados. No importa lo que no tienes, sino qué haces con lo que tienes.

Este tiempo te permite aquilatarte, darte ese valor por quien eres y no por lo que tienes. El poder de la grandeza no está en lo mucho que poseas, sino en lo mucho que inviertes en desarrollar ese carácter que tendrá ese sueño, ese hogar, ese matrimonio, ese negocio, esa iglesia. Toma tiempo para crecer porque después de los años venideros tendrás permanencia si tomaste tiempo construyendo el fundamento correcto para cargar lo pesado, o sea, lo más grande nunca se vendrá abajo porque tuvo un buen comienzo.

Te animo hoy a poner manos a la obra, da el primer paso de escribir ese proyecto, o sueño que tienes y camina paso a paso, escalón por escalón y algún día mirarás hacia atrás y te darás cuenta que eres la motivación para que otros tengan ese pequeño comienzo. Dios irá al frente de ti abriendo camino.

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